En la mitología griega Sísifo, hijo de Eolo y Enarete, marido de Mérope y fundador y rey de Éfir, fue condenado en el infierno a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio.
La vida es así, como la de Sísifo, muchas veces creemos llegar a la cima, creemos estar en la gloria, que nada mas necesitamos para estar completos, para sentarnos sobre esa roca, a contemplar el horizonte, para disfrutar de lo conseguido. En un descuidar la roca se desliza de “su lugar”, empieza a rodar cuesta abajo y queremos llorar, porque en realidad no hemos comprendido que llegar a la cima de nuestras vidas también implica caer, rodar, y tener la fortaleza para volver a empezar, una y mil veces más, teniendo la única certeza de que ninguna de las veces, que tengamos que escalar con la piedra a cuestas, será igual. L a vida es así, es hermoso y al mismo tiempo pavoroso, tener conciencia del hecho de que no sabemos lo que puede pasar. Esa es la incertidumbre que caracteriza la vida
A ti dejo mis cosas
Hace 9 años
La incertidumbre le da belleza, lo aburrido que seria despertar cada día sabiendo lo que no espera, o nunca tener ese hermoso derecho a equivocarnos.
ResponderEliminarUn saludo y que te vaya muy bien con tu blog.
taría bueno que pusieras por qué fue condenado Sísifo a ese castigo...
ResponderEliminarO sea, vos caracterizas a la vida con incertidumbre, pero en éste caso...fue un castigo a la vida de Sísifo y sus deciciones y acciones,
no una incertidumbre.
En verdad me confundió la redacción del textin, no el sentido...o lo que creo que intentaste decir.
Igual, tooooodas son lecturas :)