Ser libre, desenvuelta, educada, refinada, interesante, inteligente, culta y bella… ¿Cuánto más la sociedad nos pide que seamos? No se puede renunciar a nuestra condición biológica, pero si podemos cambiar el paradigma de nuestra condición social.
Ya 60 años de que Simone de Beauvoir escribió El segundo Sexo, 60 años de cambios sociales, de rompimientos de paradigmas, de descubrimientos científicos, de ruptura de sistemas sociales, políticos y económicos, de derechos humanos, de derechos de la mujer y aún…aún hoy vivimos encadenadas, sin poder terminar de romper las cadenas que la humanidad nos hizo creer que eran naturales, que eran irrompibles, innegables, inherentes y que, por si fuera poco, eran la razón de nuestra condición.
Hoy la descubro, mas de medio siglo después, no en la Francia de 1949, sino en la Argentina del 2009…hay diferencias importantes, vivimos en un mundo de constante cambio, pero hay cosas que no cambian, o que nos cuesta cambiar. Ese obstáculo que nos impide seguir pensando, ese contra pensamiento que aun hoy impera, sigue siendo difícil de destrozar y al mismo tiempo el mismo nos invita a seguir pensando como cambiar.
Si, es verdad, hoy puedo estudiar, trabajar, manejar, vivir sola, viajar y hacer lo quiera (¿?)En liberta, pero… qué tipo de libertad? La libertad de actuar en tanto y en cuanto la sociedad vea bien lo que hago, en tanto y cuanto no sea motivo de escándalo, motivo de superación de hombres misóginos y obtusos que tienen supremacía preponderancia sobre nosotras y nuestras vidas.
Siempre me acuerdo de la frase de Saussure, la de que el punto de vista crea al objeto, y me pregunto…Porque no hemos nosotras de crear nuestro propio objeto, nuestra propia libertad? Y me encuentro en un joven siglo XXI, contemplando a mi alrededor mujeres de toda generación y por un lado pienso que no falta mucho para lograr la emancipación, pero por otro la misoginia tanto de hombres como de mujeres, la trata de personas, la violencia en el hogar, la discriminación sexual, el abuso laboral, la cosación de la mujer a nivel sexual, son esos obstáculos a sortear, que si no es juntas, no lograremos pasar.
El problema actual es la falta de conciencia de género que nos lleve a intentar romper las cadenas que nos aprisionan desde los comienzos de la humanidad. Soy consciente, somos consientes de nuestra fragilidad física, de nuestra biología diferente y compleja, pero también soy consciente de que si seguimos atadas al suelo social, a los convencionalismos, al que dirán, a los prejuicios nunca podremos alcanzar nuestra genialidad, nuestra evolución social, a ser tratadas de igual a igual sin la condolencia de la lástima por la inferioridad ni con la agresividad que esto también podría acarrear.
Nos dejaron sin imaginación o permitimos que eso nos suceda, es más fácil culpar al destino, o la biología y la historia conspiraron en nuestra contra…No sé si es más fácil culpar a la biología, al destino y/o la historia, pero creo que estamos en otros tiempos…no es la época de Simone, las mujeres de su época nos dieron las herramientas, allanaron el camino y lucharon como hoy tenemos que seguir luchando…solo con una diferencia hoy somos nosotras las que elegimos nuestro destino. No permitamos que nos pase lo que a nuestras pasadas, no permitamos que nuestras futuras vivan lo que vivimos nosotras…se trata de evolución social, se trata de conciencia de género, se trata de unión y también se trata de lucha y esfuerzo.
A ti dejo mis cosas
Hace 9 años